Lunes 20.08.2018 | 09:25

 

A un año de las Cenizas

Imagen de lacar

A un año de aquel duro y complicado momento que vivimos todos los que conocimos los efectos de la ceniza, el miedo y la incertidumbre se instalaron en las charlas de bares, vecinos, trabajo, y sobre todo al tema del día en nuestra región. Cada ciudad lo vivió de una forma diferente, pero todos coinciden en que no estábamos preparados para afrontar una emergencia climática de tal magnitud.


Las cenizas pasaron de ser una imagen lejana, a una realidad que nos invadió, nos oscureció la vida y también nos unió como comunidad. Los medios de comunicación realizaron una tarea brillante en aquellos días y brindaron a la población el mensaje justo en el momento indicado. Algunos de los organismos que trabajaron en esos días no lograban en principio ponerse de acuerdo con lo que se diría a la ciudad, hasta que se logró un equipo de trabajo que permitió unificar mensajes y cuidar a la gente sin emitir contenidos que confundan.


Por aquellos días se valoró en muchos hogares la importancia del agua potable en las viviendas, se valoró el trabajo de aquellos que tenían que enfrentar las malas condiciones climáticas y trabajar para que cada hogar esté protegido.


La erupción del volcán chileno Puyehue-Cordón Caulle cumple este lunes el primer aniversario. Afectó desde el oeste de Río Negro y al sur de Neuquén y hoy se encuentra en plena recuperación.


Si bien la actividad volcánica se redujo hace semanas a su mínima expresión y las emisiones de cenizas ya no son perceptibles en Villa La Angostura y Bariloche, las primeras localidades afectadas, donde las tareas de limpieza lograron recuperar todos los espacios y las economías, iniciaron una lenta recuperación.


Se prevé para hoy en Villa La Angostura una celebraráción del aniversario muy particular ya que se repartirá un volcán de chocolate de tres metros de altura; en tanto en la localidad rionegrina de Ingeniero Jacobacci inaugurarán la "ruca tecnológica", una casa realizada por la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) y la comunidad local, construida con materiales volcánicos y equipada como un moderno complejo de comunicaciones (TELAM).


Cerca de las 15hs de aquel 4 de junio del 2011 se abrió una fisura en el cordón volcánico Caulle, junto al volcán Puyehue, a unos 90 kilómetros al noroeste en línea recta de Bariloche y 40 kilómetros al oeste de Villa La Angostura.


Poco después el cielo de la zona se cubrió completamente, se hizo de noche y comenzó a caer del lado argentino de la frontera toneladas de arena y cenizas volcánicas, a lo que en Villa La Angostura se sumaron piedras calientes, generando temor e incertidumbre en todas las localidades.


El fenómeno llegó precedido de un fuerte aumento de la sismicidad y los tremores -sonido que indica la actividad- del complejo volcánico, y llevó a la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI), del Ministerio del Interior chileno, a disponer el máximo nivel de alerta y ordenar la evacuación el localidades cercanas.


Los vecinos vaciaron de agua y alimentos las góndolas de los mercados, y las existencias de barbijos y otros implementos para la emergencia, y la continuidad en la caída de cenizas en un amplio radio entre Neuquén y Chubut interrumpió los vuelos y cortó por momentos el tránsito en la ruta nacional 40.


El comienzo de la limpieza de las ciudades se vio impulsado por la iniciativa de Red Solidaria Bariloche, una campaña llamada "Bariloche mi casa", a la que se sumaron varias entidades y cientos de vecinos, que salieron con palas, escobillones, carretillas y otras herramientas a retirar los materiales volcánicos de calles, veredas, escuelas y otros espacios.


A un año de la ceniza, San Martín de los Andes habla:


Inés 25 años -"Cuando paso lo q paso yo estaba sola con mi hijo. La verdad, es que la sensación que creo que se vivió fue fea y de incertidumbre ya que como pueblo, no estamos preparados para algo así, quizás es algo para rever, y que la información sea concreta, ejemplo: No usen agua porque está contaminada, no salgan a la calle porque las cenizas son nocivas, etc.".


"La verdad que estar en mi casa y ver como caían copos de cenizas, creo que esa fue la peor parte, uno se imagina agua, nieve, pero ¿cenizas? nunca. Y esa mañana que no terminaba de amanecer por la oscuridad que generaba la nube de cenizas, fue horrible".


"La incertidumbre del agua fue lo que más me "molestó" del resto, es todo impredecible, no podemos culpar a nadie por algo que no se sabe como va a actuar, es la naturaleza y hace lo que quiere".


Karen 27 años- "Me acuerdo que fue muy impactante ver como San Martín se oscurecía en pleno día y se cubría todo de ceniza, la desesperación de querer tener certeza de algo y en las radios se desdecían a cada rato, me acuerdo la mañana siguiente llamando a mis familiares que sufren de asma para decirles que no salgan que no aspiren, se comenzaba a decir que era perjudicial para la salud. Cerrar todos los bordes de las ventanas, juntar agua, y esperar si Defensa Civil se decidía a tomar
cartas en el asunto, ya que los primeros días todavía se podía ver a los niños ir la escuela, la verdad fue algo traumante, mas cuando tenes un bebito chiquito y temes por su salud".


"A un año de esta manifestación de la naturaleza, me queda la sensación de haberme sentido desprotegida por quienes tenían en ese momento la obligación de llevar claridad y calma al pueblo, ante un hecho que no tendría que ser de nuestro asombro ya que estamos en cercanías de volcanes. Y por otro lado pienso que somos hijos del rigor, que para la próxima vez vamos a estar menos asustados, con más claridad del panorama, más informados y organizados, eso quiero creer".


Fabián 31 años- "El asombro, la falta de conducción en esos momentos fue clara en esta comunidad, trabajando en forma reactiva. Se podía observar órdenes y contraordenes en el mismo día. La falta de información clara y precisa fue la estrella por esos momentos. Después de un año creo que se ha tratado de mejorar en algunos aspectos, pero es evidente que muchas veces esto no alcanza, por lo que espero que se tomen las medidas correspondientes".


Lautaro-26 años - "Lo que más me molestó es que sabiendo que era factible que esta zona se viera afectada, producto de la cercanía a muchos volcanes, no existiera y tampoco sé si existe, un plan de contingencia que ayude a enfrentar esta condición natural a tiempo y no en el momento o luego, plan que hubiera suspendido toda actividad que comprometiera a la sociedad y contemplara su bienestar y salud por sobre cualquier obligación. Es sabido que en algún momento de la vida de este pueblo volverá a ocurrir, y siempre es mejor prevenir que curar. El mayor impacto fue correr la cortina y estupefacto encontrarme con todo cubierto por un manto gris para después preguntarme ¿y  ahora qué? Entiendo que la naturaleza da y quita a su ritmo aunque el humano se cruce en su camino y solo después de un tiempo sabremos si este suceso nos afectó o benefició".


Fabián 45 años- "En el momento fue complicado, raro…después uno se acostumbra. Muy mala la preparación del pueblo para un evento de esa naturaleza, no estaban preparados para una situación así. Que yo sepa no pasa nada, dejo de tirar ceniza, pero bueno ya lo habían decidido antes que si continuaba teníamos que convivir con la ceniza".


Gladys  47 años- "Primero no entendía nada que pasaba, después no era tanto la preocupación sino la incertidumbre, el no saber que iba a pasar. No estaba preparada la ciudad para algo como lo que paso, ni siquiera informaron, yo no entendía nada a la mañana cuando me levanté para ir a trabajar y me llamo una compañera diciéndome que no había clases, que mire para afuera y vi todo gris. Lo veo como que ya fue, creo que lo único que nos sirve es la experiencia que adquirimos con lo que vivimos, nada más, no sé si se está trabajando en algún plan por si algo así vuelve a suceder, y si se está trabajando creo que la información debería ser masiva".


Tomas 12 años- "Lo primero que pensé fue ¿qué pasó? Lo veía blanco y pensé que era nieve, pero después me explicaron que era ceniza. Me asuste porque pensé que podía llegar a pasar un terremoto o algo así. Más o menos preparada, yo creo que no estábamos listos porque no esperábamos que llegara a pasar. Tener que usar un barbijo, tener a veces tos por la ceniza, algunos de mis compañeros tuvieron problemas de salud por la ceniza. Lo veo como si nada hubiese pasado, solo queda aquel recuerdo de ver todo gris".


Juana 22 años- "Creo que lo más triste fue que se sabía la situación  por la que se estaba pasando y no se previno, nos tomó totalmente por sorpresa, nos conmocionó y nos hizo entrar en crisis, en una crisis más grande que la que quizás hubiese ameritado la situación. Hoy, a un año no veo, no he escuchado por lo menos sobre planes que prevengan, cosas que informen a las personas de que hacer en situaciones  como la que vivimos en aquel momento, algo que creo indispensable para evitar el desvalijamiento a los supermercados, entre otras cosas. Por suerte, todo ha vuelto a la normalidad y los paisajes han vuelto a tener esos hermosos colores que caracterizan nuestra zona, pero eso no quita que pueda volver a suceder".


Nota: La ceniza llegó a San Martín de los Andes, el lunes 06 de junio de 2011 a las 5.10hs aproximadamente.


Para todos aquellos que quieran recordar las noticias desde aquel 04 de junio de 2011 al día de hoy, pueden visitar nuestra "Sección Volcan Puyehue".


 


 

 

 

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